lunes, 20 de abril de 2009

Mi perro que no es mi perro

Cuando llegó a mi casa no me intereso mucho, pues no soy fanático de los animales, solo me conforme con hablarle, gritarle, contarle unos chistes y una tanda de lengüetazos mutuos en las orejas. Ese perro es de mi querida sobrina (de 5 o 10 años), pero por razones de trabajo se tuvo que quedar en mi casa.

Pero en el transcurso de los días empecé a sentir un sentimiento extraño por este animalito de la creación. Es raro pues este can es de raza chihuahueño y no es muy varonil caminar con un perro de esa clase. Me tocó llevarlo al veterinario a que lo vacunaran contra la gripe aviar, creo que era eso, y en el momento antes de que chillara con todas sus fuerzas se me quedó viendo como diciéndome por favor no dejes que este cabron me meta esa madre, y yo con mis ojazos tapatíos le dije no mames cabron es por tu bien. Creo que estas escasas palabras entre ambos fueron las que detonaron un cariño especial, y el que ha hecho de este perro, de tamaño maricón, algo parecido a un supercan porque se le pone al tiro a todos los perros mas grandes que el.

Ahora nuestra relación se basa en insultos cariñosos y caricias bruscas de mi parte, y mordidas inocentes y gruñidos graves de su parte. Su más grande expresión de camaradería es cuando me acuesto a ver televisión y el se sube a mi estómago y se duerme. Hasta al despertar me lame a mi antes que a sus pelotas.

Este perro que no es mi perro ya es un poco mas mi perro.

2 comentarios:

  1. Esos perritos pequeñitos son muy valientes, el mío tambien le hace frente a cualquier perrazo (y gana).

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  2. ¿Y mínimo el perrito es sexy? ¿Tiene buen trasero? ¿Ladra coqetamente?

    Je.

    Pues eso de pasear un chihuahua no será varonil, pero atrae a las mujeres (a mi no, porqe odio esos perros); es como un objeto qe les parece tierno.


    Yo también quiero el amor de un perro :( .

    Ya hasta nombre le tengo al condenado, nada más es cuestión de que se decidan a comprarmelo.

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